Una deuda pendiente no debe gestionarse únicamente mediante llamadas o mensajes informales. El acreedor necesita identificar qué documento demuestra la obligación, cuándo debía pagarse y qué gestiones se han realizado.
Organice la evidencia
- Contrato, pagaré, factura o reconocimiento de deuda.
- Comprobantes de entrega del dinero, producto o servicio.
- Conversaciones y acuerdos de pago.
- Datos correctos del deudor.
- Pagos parciales y balance pendiente.
Negociación o acción judicial
Dependiendo de la documentación y del comportamiento del deudor, puede intentarse una intimación, un acuerdo formal o la acción judicial correspondiente. También deben evaluarse los costos, el tiempo y la posibilidad real de recuperación.
Actuar temprano ayuda a preservar documentos y evita que la reclamación se vuelva más difícil.
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Este artículo ofrece información general y no sustituye una consulta jurídica ni crea una relación abogado-cliente.